El mayor error en webs B2B,
no tiene nada que ver con el diseño.
Cuando alguien que conoce la empresa entra en la web, da muchas cosas por supuestas.
Sabe a qué se dedica la empresa. Sabe en qué es buena. Sabe qué tipo de proyectos hace.
Pero un cliente nuevo no tiene ese contexto.
Si la web no explica bien quién eres, qué haces y por qué deberían confiar en ti, la percepción que se genera es muy distinta a la que se vive desde dentro.
Por eso, muchas webs “correctas” no funcionan.
No porque estén mal hechas, sino porque no están pensadas desde fuera.
¿Cuándo fue la última vez que miraste tu web con ojos de cliente?








